El eczema, también conocido como dermatitis atópica, es una afección crónica de la piel que afecta a millones de personas en todo el mundo.
Se caracteriza por la aparición de lesiones en la piel que pueden variar en gravedad y aspecto, desde enrojecimiento y sequedad hasta grietas y costras. Estas lesiones pueden ser muy molestas, causando picazón intensa, dolor e incluso infecciones secundarias si no se tratan adecuadamente.

Tipos de lesiones del eczema
- Parches de piel seca:
- Son áreas deshidratadas y escamosas que pueden provocar descamación.
- Enrojecimiento (eritema):
- Indica inflamación activa y suele ser acompañado por calor local.
- Ampollas (vesículas):
- Estas pequeñas bolsas llenas de líquido pueden romperse y supurar.
- Costras:
- Se forman cuando las vesículas se secan o tras el rascado excesivo.
- Engrosamiento de la piel (liquenificación):
- Ocurre por el rascado constante y repetido, haciendo que la piel se torne más gruesa y rugosa.
Tratamientos para las lesiones del eczema
El manejo adecuado del eczema incluye una combinación de tratamientos médicos y cambios en el estilo de vida. A continuación, te presentamos las opciones más comunes:
Pomadas y cremas
- Corticoides tópicos: Cremas como dexeryl ayudan a reducir la inflamación y el enrojecimiento. Se deben usar bajo supervisión médica.
- Emolientes: Hidratantes especializados que alivian la sequedad y restauran la barrera cutánea.
- Inhibidores de calcineurina: Alternativa a los corticoides, ideales para áreas sensibles como la cara.
Tratamientos sistémicos
- En casos severos, se pueden prescribir medicamentos orales como antihistamínicos o inmunosupresores.
Terapias alternativas
- La fototerapia (exposición controlada a rayos UV) es eficaz en ciertos casos crónicos.
- Tratamientos naturales como el uso de avena coloidal y aceites esenciales pueden complementar la terapia principal.
Recomendaciones para el cuidado diario
La prevención de brotes y el alivio de los síntomas pasan por seguir hábitos adecuados. Aquí tienes algunas sugerencias clave:
- Hidratar la piel diariamente: Usa emolientes inmediatamente después del baño.
- Evitar irritantes: Identifica productos químicos agresivos, tejidos sintéticos y alérgenos comunes.
- Controlar la temperatura: Los cambios bruscos de clima y el calor excesivo pueden empeorar los síntomas.
- Mantener las uñas cortas: Para evitar daños por el rascado.
- Seguir una dieta equilibrada: Identifica posibles desencadenantes alimentarios como los lácteos o el gluten.
¿Cuándo acudir al dermatólogo?
Si las lesiones del eczema no mejoran con el tratamiento habitual o aparecen signos de infección (enrojecimiento intenso, calor local, pus), es fundamental consultar a un especialista.
Un dermatólogo podrá realizar un diagnóstico preciso y ajustar el tratamiento según tus necesidades.
Las lesiones del eczema pueden afectar significativamente la calidad de vida, pero con los tratamientos adecuados y una rutina de cuidado constante, es posible controlarlas. Incorporar hábitos saludables, como el uso de pomadas hidratantes y la identificación de desencadenantes, es clave para reducir los brotes y mantener una piel más saludable.
